Trabajar desde casa, lo bueno y lo malo

Opinión

Trabajar desde casa, lo bueno y lo malo

Llevo trabajando desde casa algo más de cuatro años y, aunque considero la experiencia más que positiva, echo de menos algunas situaciones que se dan al trabajar codo con codo con otros compañeros.

A continuación intentaré transmitiros aquello que he vivido y aprendido en todo este tiempo. Empezaremos por lo menos positivo para terminar lo más alto posible con las cosas más gratificantes de trabajar de esta forma.

¿Qué es lo malo de trabajar en casa?

#1 – Si no te pones un horario estás muerto

Todos estaremos de acuerdo en que una de las bondades de trabajar desde casa es precisamente no tener un horario fijo. Bien, una cosa es no tener un horario definido y otra muy diferente es directamente no tener horario. El no tener horario alguno puede llevarnos al más absoluto caos y hacernos poco productivos.

Intenta organizar diariamente tu trabajo y prográmalo como desees, pero siempre limitando el tiempo de ejecución de cada tarea. Es decir, a no ser que el deadline esté ahí mordiéndote el culo, pon siempre una hora límite para dejar de trabajar. De no ser así, corres el riesgo de acabar trabajando todo el día sin más motivo que la falta de organización.

#2 – Distracciones… distracciones everywhere

Como en cualquier casa, hay distracciones que llaman a nuestra puerta continuamente. Desde poner la lavadora hasta a echarnos una partida a la videoconsola. Hay tiempo para todo siempre y cuando no interfiera con nuestra “jornada laboral”. De ahí la importancia del punto anterior.

Es importante evitar todo aquello que pueda distraerte en tu lugar de trabajo. Si es posible, utiliza una habitación a modo de oficina y ten solo lo esencial para desarrollar tu trabajo.

#3 – ¿Dónde está el límite?

Hay personas que, como trabajas desde casa, piensan que siempre estás disponible para cualquier cosa, en este punto podemos incluir clientes, familiares y amigos. Asegúrate de que todos ellos entiendan que esto no es así y que tu casa es tu oficina. Haz esto desde el primer día.

#4 – Falta relativa de contacto humano

No trabajar en una oficina con más personas puede generar en nosotros una sensación de soledad. Cosas tan cotidianas como mantener una conversación o tomarse un café con un compañero se antojan difíciles al trabajar desde casa.

#5 – Mucho ojo con el sedentarismo

Trabajar desde casa, sentado en una silla delante de un ordenador durante muchas horas puede llevarnos directos al sedentarismo. Es normal que al final de una jornada laboral de 12 horas lo que menos nos apetece es salir a ningún sitio ni hacer nada más que tumbarnos en el sofá a ver la tele.

Mi consejo es que hagas pausas y salgas a dar un paseo, aunque sea para ir al supermercado a comprar el pan. Por supuesto, si puedes practicar algún tipo de deporte -fuera de casa- pues mejor que mejor.

En mi caso, el hecho de adoptar a Kira (@kirathejack) me ha ayudado mucho en esta tarea, ya que me obliga a salir de casa varias veces al día.

¿Qué es lo bueno de trabajar en casa?

#1 – Flexibilidad, sinónimo de libertad

Uno de los aspectos más positivos de trabajar desde casa es precisamente la sensación de libertad que esto nos produce. Nos permite disponer de total autonomía para realizar nuestro trabajo, decidir en qué mes nos queremos ir de vacaciones o realizar cualquier gestión como ir al banco o al médico.

Por ejemplo hay gente que trabaja mejor por las noches y, muy probablemente, no tenga la oportunidad de hacerlo en una oficina al uso. Es algo que podremos permitirnos gracias a la libertad de la que os hablo.

#2 – Ahorro de tiempo y dinero

El simple hecho de ir a trabajar a una oficina ya nos está costando dinero, a no ser que nuestra empresa nos pague las dietas, en gasolina u otro medio de transporte. Si tu trabajo es a jornada partida y no te llevas el tupper de casa o no tienes la posibilidad de ir a comer a tu casa tendrás que comer fuera con el gasto que ello supone.

Al final es como si estuviéramos pagando por ir a trabajar. Se que es una afirmación un tanto extrema, pero trabajar desde casa nos hace ahorrarnos esos pequeños gastos diarios que se hacen grandes a final de mes.

También ahorramos tiempo en desplazamientos, ya que nuestro trabajo estará a unos metros de la cama. ¿Se te pegan las sábanas todas las mañanas? no hay problema ya que tu lugar de trabajo está en tu casa.

#3 – El equilibrio entre la vida laboral y familiar

Otro parte positiva de trabajar desde casa es la posibilidad de buscar el equilibro entre la vida laboral y la vida familiar. Pasar más tiempo en casa nos permite tener más contacto con las personas que viven con nosotros.

En mi caso vivo en pareja, yo trabajo desde casa y ella fuera, y a día de hoy es una situación perfecta ya que podemos repartirnos los típicos quehaceres diarios sin miedo a que coincidamos trabajando a la misma hora y no podamos realizarlos.

#4 – El pijama y las zapatillas

¿WTF pijama? Sí, trabajar en pijama. No pienso que por llevar pijama le demos menos importancia a nuestro trabajo o que ello sea menos higiénico que estar vestido de calle.

Trabajar en pijama para mi es sinónimo de comodidad y respeto a todo el mundo que lo haga. En mi caso, debido a Kira, ya me visto desde antes del desayuno ya que tengo que bajar a darle su primera paseo. Pero eso no significa que no haya tenido días de trabajar en pijama.

#5 – Quiero música

Al trabajar solo puedes pasarte el día escuchando los Greatest Hits de Justin Bieber a todo volumen sin que nadie lo sepa.

Aunque parezca una chorrada, para mi es esencial tener música puesta -sin auriculares- mientras trabajo y no en todos los trabajos de oficina tendría la posibilidad de hacerlo.

Consideraciones finales

Es importante conocer las limitaciones de cada uno y saber que no todo el mundo está capacitado para trabajar desde casa. Es necesario ser constante y organizado, de no ser así podemos cometer el error de caer en la procrastinación para darnos cuenta más tarde de que esto no es lo nuestro.

En mi caso, como os comenté al principio, soy feliz trabajando desde casa ya que me siento dueño de mi propio tiempo. ¿Y tú, desde dónde trabajas?

Imagen cedida por @viktorhanacek

David

Diseñador y desarrollador front-end por vocación. Escribo sobre diseño, desarrollo, WordPress o mi vida. TwitterGoogle+

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